
"No podia ver nada, estaba completamente oscuro. Tenía la certeza de que me encontraba en una sala subterránea por la presión del aire, de repente se abrieron unas grandes puertas que dejaron pasar unos pequeños rayos de luz. Las puertas llevaban a un pasillo iluminado con velas y en el suelo había una alfombra roja muy larga. Salí de aquella sala, adentrandome en aquel pasillo que más tarde me llevó hasta una puerta de unos tres metros y tenía un gravado muy raro que decía :"The Bluemoon will wake up the night's princess with her love's kiss". No entendía su significado, pero unos hombres encapuchados con batas negras aparecieron de la nada y me llevaron dentro de una sala donde había más gente como ellos. No sabía como actuar ante esta situación, tenía miedo. Uno de ellos se levantó, me guió al centro de la sala susurrandome al oido:"No digas nada". Tube la impresión de que le conocía, pero no lo supe porque al igual que los demás tenía tapado el rostro. De repente comenzó algo parecido a una ceremonia en la que la parecer era el centro de atención." ¿Por qué yo?,¿Qué es todo esto?" no conseguía entender nada, todos en aquella sala estaban totalmente encapuchados y lo único que mostraban cada uno de sus rostros era una extraña sonrisa de satisfacción y unos dientes perfectos. De repente sentí como alguien apacecía detrás mia y ..."
Silvia se despertó de golpe. Tenía la piel de gallina y aún sentía los escalofríos recorriendo todo su cuerpo. No entendió muy bien el porqué de ese sueño,¿cuál era su significado?, no tenía relación con nada de lo que conocía.
Cuando bajó a la cocina, el desayuno se encontraba tapado, a su lado había una nota que decía:
"Hola, Silvia. Te dejo el desayuno por si te apetece. He salido a comprar y no creo que me dé tiempo a pasar por casa, asi que iré a trabajar directamente. Portate bien mientras no esté. Mamá."
Después de desayunar, limpió los platos y se subió a su habitación para terminar los deberes de navidades que la quedaban. Cuando terminó, se acercó al corcho de su habitación para observar el papel que tenía el número de Eric.
Ya habían pasado varias semanas desde que se encontraron y ella no tenía valor de llamarle,"¿quién ofrecia su número a la primera persona que pareciera guapa/o?". Durante estas semanas, de vez en cuando había pasado por el videoclub, pero nunca tenían la película." ¿Es que no lo va a devolver a menos que lo llame?", se preguntaba cuando la decían que no lo tenían.
Las navidades se estaban acabando, para ella en un abrir y cerrar de ojos. Durante las fiestas había recibido un ordenador portátil importado de América y una bola de cristal de Francia. Janet y ella habían reservado un billete que permitía ir a tres conciertos diferentes de un mismo grupo para Nick, el hermano; y un pase para ir un fin de semana con Janet a pescar para Henri, el padre. Su madre había recibido un hermoso delantal con unos bordados florales y unos pendientes alargados. Pasaron varios dias más pero Silvia no se decidía a llamarlo. Pero una semana antes del comienzo del trimestre lo llamó y quedaron en el videoclub.
Cuando ella entró en el local, Eric aún no había llegado. Mientras ella se puso a mirar las nuevas películas que habían ido colocando en las estanterías. Minutos más tarde Eric entró seguido por un grupo de chicas que iban detrás de él, disimulando interés por las películas de aquel pequeño establecimiento. Silvia no entendía como a Eric le podía gustar ella teniendo tanta fama entre las chicas. Se quedó pensando un rato mientras que él al verla allí quieta entre las estanterías se fue acercando con paso sigiloso para después sorprenderla con un:
-Hola, ya pensaba que no me llamarías.
-Ho...Hola, me has asustado- contestó intentando ignorar al resto de las chicas que miraban de reojo.
-¿Te pasa algo?- preguntó sin entender que pasaba entre ella y las chicas.
-No, nada.¿Ya has devuelto la pelicula?
-Sip, tenía pensado devolverlo antes, pero como no me llamabas...
-...te lo quedaste unos días más y así obligarme a llamarte ¿no?-dijo sin entender su actitud ya que Eric aparentaba ser mayor que ella en todos los aspectos.
-Si,-soltó con franqueza- pero tenía muchas ganas de volver a encontrarte y asi poder hablar un rato.
-Pero es que yo no hablo con gente a la que conozco de cinco minutos.
-Ya por eso hemos hablado antes más de cinco minutos y tu sabes mi número del móvil.-dijo sonriente.
-Dime otra cosa más razonable que no cuenta, además tu número me lo diste tú, yo no te lo pedí...
-...pero me lo ibas a pedir. Bueno hablemos en otro lugar, dejamé invitarte a un café.
-Vale-aceptó un poco a regañadientes-pero no me gustan los sitios con mucha gente.
-Ok, dejamelo a mí-dijo cogiendola de la mano, mientras la guíaba al lugar.
Después de caminar un rato, llegaron al pequeño local. Antes de entrar, Silvia se soltó de la mano de Eric que no se había percatado de que estaba allí hasta ese momento. Este miró un momento su mano, recordando la textura de la suave piel que había tocado, con una mirada vacía y culpa. Silvia no entendió su reacción, pero al abrir la puerta, un olor abrumador de café se olía por todo el ambiente haciendo que se concentraran en tomar el café. Les sentaron en una mesa que estaba más cerca de una ventana donde se podía ver pasar a la gente de la calle y un hermoso atardecer. Silvia se sorprendío al ver el interior de aquel lugar. Era una mezcla entre cosas de la edad media y casas rurales, pero a ella le pareció muy agradable y acogedor.Habían varias estanterías con distintos tipos de tazas de café y una tabla enorme colocada en la parez llena de sellos de cera con distintos símbolos aunque no estaba completa y algunos estaban de un color azul, dejando resaltar los de color rojo.
Hablaron un poco sobre sus gustos y cosas que hicieron durante el tiempo que no se vieron, aunque ella estaba interesada en la vida de Eric ya que era un tema del que nunca se hablaba. Ya de noche, Eric la acompañó un rato porque ella no quería que supiera donde vivía de momento. Después al despedirse dijo:
-Nos veremos pronto y llamamé siempre que quieras.
Mientras se daba media vuelta y se perdía entre la multitud. Inmediatamente ella se dirigío a su casa, sintiendo escalofríos y ojos que la observaban. Se dió varias veces la vuelta, pero no había nadie, stodo parecía normal. Aceleró el paso y cuando entró en su casa echó el cerrojo a todas las puertas y ventanas de la casa. Sintiendose más tranquila se subió a su habitación y cansada por todo lo que había pasado se quedó dormida nada más tumbarse en la cama.
PST: espero k os guste y me dejeis comentarios XD
alser sigue asi me encanta la historia espero
ResponderEliminarque en este veranito escribas mas
espero ansiosa!! el proximo capitulo ;)))
Me gusta como prosigue la historia, la unica pega que la veo de momento, es que a veces, segun leo, me da la impresion de que hay saltos demasiado anarquicos en el tiempo... quiero decir, en ocasiones, la accion se desarrolla en un tiempo corto y lo explicas dedicandole algunas lineas, pero cuando la accion es mas larga, la expresas en tan pocas lineas que me parece que transcurre a camara rapida XD.
ResponderEliminarNo le des demasiada importancia... es tan solo mi opinion.
Sigue asi, y recuerda, aunque te diga cosas negativas, no te enojes, mis comentarios son para ayudarte a mejorar ^^